La cómica ausencia de lo cómico

Laughs3232

Por MILAN KUNDERA

El diccionario define la risa como una reacción «provocada por algo divertido o cómico». Pero ¿es eso cierto? De El idiota, de Dostoievski, podría sacarse toda una antología de risas. Lo raro es que los personajes que más ríen no son los que tienen más sentido del humor, son precisamente los que no lo tienen en absoluto. Un grupo de jóvenes salen de una casa de campo para dar un paseo: entre ellos, tres chicas «se desternillaban de risa con las bromas de Evgueni Pavlovich de tal manera que este terminó por sospechar que tal vez ni siquiera oían ya lo que decía». Esta sospecha «de pronto le hizo reír». Una observación excelente: primero, una risa colectiva de jóvenes que, al reírse, olvidan lo que las movió a reírse y siguen riendo sin razón; luego la risa (esta muy poco frecuente, muy valiosa) de Evgueni Pavlovich que cae en la cuenta de que la risa de la chicas carece de toda razón cómica y, ante semejante cómica ausencia de lo cómico, se echa a reír.

Durante un paseo en el mismo parque, Aglaia señala a Mishkin un banco verde y le dice que ahí va siempre a sentarse hacia las siete de la mañana, cuando todo el mundo duerme todavía. Esa noche se celebra la fiesta de cumpleaños de Mishkin; la reunión, dramática y agotadora, termina por la noche muy tarde; en lugar de irse a dormir, Mishkin, sobreexcitado, sale de la casa sin rumbo hacia el parque; allí, encuentra el banco verde que Aglaia le había señalado; al sentarse, suelta «repentina y ruidosamente una carcajada»; a todas luces, esa risa no ha sido «movida por causa alguna»; la frase que sigue, por otra parte, lo confirma: «No se quitaba de encima la angustia». Permanece sentado y se duerme. De pronto, una risa «límpida y fresca» le despierta. «Aglaia estaba ante él y se partía de risa… Se reía y se indignaba a la vez.» Tampoco esta risa ha sido «movida por causa alguna»; Aglaia se siente ofendida de que Mishkin haya tenido el mal gusto de dormirse mientras la esperaba; se ríe para despertarle; para señalarle que es ridículo; para reñirle con su risa severa.

Otra risa sin motivo cómico me pasa por la cabeza; siendo estudiante en la facultad de cinematografía en Praga, me veo rodeado de estudiantes que bromean y ríen; entre ellos está Alois D., un joven loco por la poesía, amable, un poco demasiado narcisista y extrañamente envarado. Abre la boca de par en par, emite un sonido muy fuerte y hace grandes gestos; con ello quiero decir que ríe. Pero no ríe como los demás: su risa parece imitar las originales. Si no he olvidado este insignificante recuerdo es porque experimenté entonces lo que para mí fue algo del todo nuevo: acababa de ver reír a alguien sin sentido alguno de lo cómico y que tan solo reía para no diferenciarse de los demás, como un espía que vistiera el uniforme de un ejército extranjero para no ser reconocido.

En esa misma época, tal vez gracias a Alois D., me impresionó un pasaje de Los cantos de Maldoror: Maldoror, sorprendido, comprueba un buen día que la gente ríe. Al no comprender el sentido de aquella extraña mueca y al querer hacer como los demás, se apodera de una navaja y se corta las comisuras de los labios.

Me encuentro ante la pantalla del televisor; la emisión que veo es ruidosa, hay animadores, actores, vedettes, escritores, cantantes, modelos, diputados, ministros, esposas de ministros y todos reaccionan con cualquier pretexto abriendo la boca de par en par emitiendo sonidos muy fuertes y haciendo gestos exagerados; dicho de otro modo, ríen. E imagino a Evgueni Pavlovich apareciendo de pronto entre ellos y viendo esa risa carente de todo motivo cómico; primero, se queda atónito, luego su perplejidad va diluyéndose y, por fin, debido a esa cómica ausencia de lo cómico, «suelta repentina y bruscamente una carcajada». En ese instante, los que reían y poco antes le habían mirado con desconfianza se sienten seguros y lo acogen con gran alboroto en su mundo de risa sin humor en el que estamos condenados a vivir.

En Un encuentro (Tusquets, 2009).

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2 comentarios en “La cómica ausencia de lo cómico

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