Mujer soltera busca

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Este post es para las Potz.

¿Por qué será que un puñado de buenos libros ya no se editan? En eso pensaba yo al terminar la novela Sheila Levine ha muerto y vive en Nueva York, de la norteamericana Gail Parent, un libro que conseguí a 25 pesos en una caja donde había otros títulos igual de viejos que uno entendería que estuvieran en remate: Sara T. Retrato de una joven alcohólica o Médico de guardia. Ya saben: pongan a una chica que parezca Linda Blair o alguien así en la portada y no se puede pagar más de 30 pesos por eso.

Por instinto llegué a Sheila Levine, o mejor dicho porque vi la foto de la autora y no me pareció nada mal. Claro esa foto data de 1971 cuando se publicó el libro y no de ahora, cuando ya es una venerable señora que escribe guiones para Lindsay Lohan. Pero la apuesta resultó (es lo bueno de comprar libros a 25 pesos, que cuando son buenos son un hallazgo y cuando son malos ni siquiera duele): Sheila Levine es la ley.

Imaginen que pueden encontrar a la mamá de series como Sex & the City o de libros como El diario de Bridget Jones (una mamá que incluso supera a sus hijas en mala leche). O mejor dicho: coloquen el antecedente de Carrie Brandshaw (y su obsesión por explicar el comportamiento sexual de los norteamericanos) o Bridget (y su lucha en un mundo que le exige tener una pareja) a finales de los sesenta cuando la revolución sexual ha cambiado la forma de ver la vida. O mejor dicho: pongan a una Carrie o Bridget judía a buscar marido en una generación que ha descubierto la revolución sexual. El resultado: una desquiciante tour de force en busca no del amor sino de una pareja que acepte el matrimonio como posibilidad en la vida.

Sheila Levine es una chica que al cumplir los 21 intenta independizarse de sus castrantes papás, irse a Nueva York y buscar un prospecto con el cual casarse. Ninguno de esos planes funciona: la casa que consigue es una mierda, Nueva York se la come a través de empleos denigrantes y todos los hombres son gente horrible o gente maravillosa que está dispuesta a enamorarse pero no de ella sino de su compañera de departamento (Linda, quien se da el lujo de despreciar a buenos muchachos sólo porque votaron por Nixon o no han leído El guardián entre el Centeno).

Tras muchas desafortunadas aventuras, Sheila descubre que no vale la pena seguir viviendo en un mundo que le niega un chico al menos presentable o un trabajo creativo. Entonces decide suicidarse, pero no a través de una muerte simple sino una bien planeada, en una fecha significativa (3 de julio, para ser enterrada el 4), con un rabino que diga un hermoso elogio fúnebre (ella sugiere terminar con “Sheila Levine murió por vuestros pecados”) y un terreno lindo para ser enterrada (cuya lápida diría: “Aquí yace Sheila Levine, amada esposa de nadie”). La novela es esa justificación a sus padres y a todo lector de por qué una chica como ella se quita la vida; es por tanto, la carta de suicidio más larga y delirante que ustedes vayan a conocer.

Sheila Levine intenta todo: obras universitarias para relacionarse con su profesor, vacaciones en Fire Island (con una decena de desconocidos), fiestas de madrugada, cocteles tras obras teatrales, pero nada de eso resulta. Siempre hay algo que lo echa todo a perder. Mientras busca a un mejor prospecto, Sheila no deja de salir con un tipejo –no muy agraciado ni interesante, que además usa chaquetas con motas- pues sigue el consejo de su mamá: “No tires el agua sucia hasta que tengas una limpia”.

Así las cosas, uno empieza a entender que Sheila SÍ tiene razones para matarse. El gran atractivo de este libro es precisamente que somos incapaces siquiera de juzgar a su protagonista y en cambio podemos reírnos de que no solo sea tortuoso conservar el amor sino incluso comenzarlo –y todo eso lo leemos no sin cierto masoquismo, pues cada una de sus frustraciones se parece demasiado a historias que conocemos por cuenta propia-. Por su humor negrísimo, por su capacidad de retratar las relaciones humanas en todo su horror y porque tras 38 años parece más joven que nunca ¡tienes que leer esta novela que Rodrigo Fresán ha calificado de magistral, perfecta y ácida!

Por si no te has convencido transcribo el testamento de Sheila Levine:

Yo, Sheila Levine, en mi sano juicio, dejo:

Al señor Manny Levine y esposa mi televisor para su dormitorio y la seguridad de que hice lo que quería hacer. No deben sentirse culpables.

A mi compañera de apartamento, Linda Minsk, mi bufanda Christian Dior, mi perfume Pucci, mis pantalones Rudi (que no usé porque nunca me entraron) y mis pendientes de Yves Saint Laurent.

A Norman Berkowitz, ese cerdo, una foto mía de 30 x 40; está en el cajón superior de mi escritorio. Quisiera pedir que Norman, el cerdo, exhiba la foto en forma destacada en su habitación en todo momento; y todas mis cuentas sin pagar.

A Melissa Hinkle, mi hermana casada, mis libros sobre psicología infantil para que no arruine la psique de su hija.

A Jennifer Hinkle, mi sobrina, mis platos, la vajilla y los manteles para que los use cuando tenga su propio apartamento siempre que sea en cualquier parte excepto Nueva York.

A Fran, la hermana de Rose Lehman, mi máquina de escribir y mis agradecimientos por haberme conseguido el primer trabajo.

A Charles Miller todas mis bolsas plásticas con nombres de las grandes tiendas.

A Will Fisher no le dejo nada. Le di mi virginidad y creo que es suficiente.

Al Frente para la Liberación de la Mujer dejo una donación de 100 dólares con la esperanza de que lo usen para construir un mundo donde una mujer pueda ser soltera y feliz, al mismo tiempo. (Siento que no sea más, chicas).

A Harold Feinberg le dejo mis discos: uno por cada orgasmo.

Al resto del mundo les dejo estas palabras: váyanse a la mierda.


sheilalevine
IMPORTANTE: Sé que existe una película, pero no me interesa verla. Por otro lado, he consumido buena parte de mi semana buscando el PDF para ponerlo a disposición de los lectores de este blog, pero no lo he encontrado todavía. Si tú, cibernauta, lo hallas, hazle un favor a la humanidad y coloca la liga en los comentarios. Gracias.

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7 comentarios en “Mujer soltera busca

  1. Se lee chido, habrá que hacer una búsqueda exhaustiva para conseguirlo, porque dudo, encontrarlo en alguna librería de viejo. Las que he visitado están inundadas de esoterismo y moho.

  2. Parece que todos los caminos me llevarán a lo mismo… así sea.

    Gracias por la dedicatoria. Besos

  3. Muy chido su testamento de Sheila y me puso a pensar qué les podía dejar a cada uno de mis amigos, pero eso sí en definitiva para el mundo… que todos se vayan a la mierda, un abrazo y muchos buenos deseos.

  4. En blog de PILDORITA DE LA FELICIDAD, éstas han sido las reacciones:

    EU dijo…

    ya no sé si es bueno o malo que me recordaras con este libro…

    5 de junio de 2009 01:36 AM

    LAURA TRUJILLO dijo…

    ¡Ahora lo buscas y lo subes!
    Pues hay que intentar buscarlo. Si E.Huchin lo recomienda, es bueno.
    Un saludo mi querido amigo.

    5 de junio de 2009 12:04 PM

    EDUARDO HUCHIN dijo…

    Eu: dije que EL TONO del libro me recordaba a ti, no que lo hiciera SU HISTORIA.

    5 de junio de 2009 01:51 PM

    RODRIGO SOLIS dijo…

    Este es un gran reto para P. Encontrar el libro en el ciberespacio. Ya veremos si lo logra.

    5 de junio de 2009 02:23 PM

    EDUARDO HUCHIN dijo…

    Rodrosó: en el fondo pensaba en P cuando hice el ruego a “los cibernautas”.

    5 de junio de 2009 02:47 PM

    KARATE PIG dijo…

    eduardo, tomale fotos a las páginas y súbelas al blog
    no sea usted Tio huevos

    5 de junio de 2009 04:17 PM

    EDUARDO HUCHIN dijo…

    KarateP: lo pensé, pero soy pobre como una rata y ni cámara tengo.

    5 de junio de 2009 05:04 PM

    EU dijo…

    Sr Huchin: ay bueno pues no me grite…¡vaya futuro esposo virtual que me fui a encontrar!

    6 de junio de 2009 01:14 AM

    EDUARDO HUCHIN dijo…

    Eu: las mayúsculas no fueron por gritar, nomás que en comentarios no sé poner cursivas.

    6 de junio de 2009 08:43 AM

    EU dijo…

    Sr Huchin: mmm está bien, le creo y lo perdono.

    las cursivas se ponen así

    palabra ( sin espacio entre ellas)

    Besos afectuosos y que esté bien.

    6 de junio de 2009 01:03 PM

    ANÓNIMO dijo…

    Para poner las cursivas tienes que encerrar el comentario que quieres cursivisar entre dos ““, pero al segundo “” le pones una “/” (sin comillas, obviamente) antes de la “i”.

    P.ej: HOLA -(nomás que sin espacios)

    Para ponerle negritas en lugar de “i” escribes “b”.

    ***

    En mi comentario anterior (que comencé ayer pero no pude subirlo porque entró mi jefe como un bólido a la oficina a pedirme unas cosas que no terminé sino hasta hoy) te decía que lo escanearas si se deja, depende del lomo. Hoy busco el libro, pero ya saben que está medio cabrón encontrar cosas contemporáneas en español (a menos que las haya escrito Paulo Coelho o que el autor haya ganado el Nobel, y a veces ni así).

    ***

    En cuanto al libro, suena excelente, pero hay algo que me parece un poco deprimente (no se ofendan, estoy medio eléctrico porque acabo de terminar lo de mi trabajo contrarreloj, así que si no tiene pies ni cabeza lo que escribo me disculpo): ¿por qué las mujeres tienen esa necesidad de ser validadas por un hombre? ¿También pasa en la vida real, o nada más en los medios (TODOS los medios)? Sé (o imagino) que no es el punto del libro, pero a poco no incluso las más “salsas” de hoy día se definen a sí mismas a partir del pene. Como las doñas de “Sex and the city”, de las que supuestamente hay 2 que son modelos “feministas” (Carrie es romántica, Charlotte es chapada a la antigua, ellas no cuentan), Samantha que es una hedonista y vive para ella misma y todo eso, pero a fin de cuentas lo que la identifica es su voracidad por los pollos, y Miranda, que pone el trabajo antes que su vida personal, pero a fin de cuentas no se le identifica como abogada (o lo que sea) sino como la que tiene algo que hacer antes de los pollos. Todo gira en torno al falo. Incluso las feministas más rudas y bigotonas se definen a partir de su rechazo del pollo como amo y señor. Parece que no pueden “ser” a secas.

    *pienso que tal vez no sea cosa de los medios porque recuerdo (o sea, acabo de leer en Wikipedia) aquella teoría de Freud de la envidia del pene, de cómo las marca en la infancia darse cuenta de que no tienen así que se arriman al del papá, que para ganárselo tienen que imitar y luego reemplazar a la mamá.

    **en cuanto a las de SATC, no creo que vestirse como travestis y ser caricaturas de las mujeres “de verdad” sea antifeminista. Al contrario, es como cuando los negros y los homosexuales comenzaron a llamarse a sí mismos “niggers” y “faggots” para quitarle esas palabras al Hombre, que las usaba para agredirlos. En teoría ya no deberían poder usarlas para atacarlos, PERO es ahí cuando entró la cultura mainstream que hizo que todos quisieran portarse igual (p.ej. los gays quieren casarse y tener hijos en vez de recibir latigazos en un calabozo… ¿cuándo se iba a ver eso en los 50s?), así que la minoría adopta la perspectiva del Hombre y el putito se ofende cuando le dicen “faggot” porque (desde su nueva perspectiva, que es la que le impuso el Hombre y el aceptó porque es muy ignorante y quiere ser un gay como los de E! en vez de uno como Arthur Rimbaud) esa es la palabra más ofensiva que existe para referirse a él.

    6 de junio de 2009 01:08 PM

    ANÓNIMO dijo…

    ***en más de una ocasión he leido cómo han bajado los números de la cultura S&M, y prácticamente todos los que actualmente están en esa onda son rucos. El motivo es (o eso dicen) que la aceptación de los homosexuales en el mainstream ha disminuido considerablemente el sentimiento de culpa del que nace esa necesidad de vestirse de cuero y recibir una azotaína mientras le dicen a uno que es una basura (o hacer lo propio a otra persona), sentimiento que le ha dado al mundo grandes artistas como Robert Mapplethorpe, Jimmy de Sana y Roger Earl. Como cada dos o tres semanas, recuerdo un artículo que publicó Bruce LaBruce hace una década en su columna “Feelings” que se llamó “Andrew, the anti-Ellen” o algo así, en el que analizaba dos hitos mediáticos que ocurrieron en el ’97: por un lado, Ellen DeGeneres sale del clóset en la portada de People (creo) y se convierte en la versión gay del house-nigger (o sea, en la época de la esclavitud, los negros que vivían en la casa del amo, que tenían que agradarle y por eso eran serviles y se comportaban como él y no como negros de verdad -p.ej. Condolezza Rice, a quien alguna vez su amo Bush la presentó como “Señorita Arroz”). Por otro lado, Andrew Cunanan se escabecha a Gianni Versace a la puerta de su casa. LaBruce explica el valor simbólico de ese acto, de que un prostituto multihomicida que es buscado por la justicia se dirija precisamente a donde está otro puto como él (con los mismos oscuros apetitos) pero a la vez totalmente distinto a él, exitoso, rico, admirado y perfectamente asimilado en la cultura general para matarlo, a ese homosexual “normal”. Puta, qué bueno es ese artículo. Este último párrafo nada más iba a ser una explicación de por qué medio hice burla de que los homosexuales quisieran casarse en vez de recibir tundas en un calabozo, y terminé hablando y hablando y hablando… puta madre, ya quiero salir del trabajo!!! es sábado!!!

    6 de junio de 2009 01:08 PM

    LEXO dijo…

    No lo van a creer, dentro de una caja con articulos y libros viejos de mi madre, encontré este libro…
    Pareciera que por azares del destino hace cinco días leí este este libro y es verdad, me parece excepcional la forma en la que detalla las frustraciones muy insidentales en la que planea su desdichada y poco afortunada relacion marital concluyendo que la unica salida sería el suicidio… Sin lugar a dudas, vale la pena leer el libro. Si alguien lo quiere, lo pongo a su disposicion así como los muchos otros títulos que encontre en la vieja caja… Creo que ya no hay escritores de la talla de la vijea escuela…

    6 de junio de 2009 01:31 PM

    EDUARDO HUCHIN dijo…

    Señor P: yo llevo el libro cuando me dé la vuelta por Campeche y vemos si lo podemos escanear por el bien de los lectores de la Píldora. (Por otro lado, hay una lista como de 7 personas a quienes se los tengo prometido). Saludos.

    6 de junio de 2009 05:54 PM

    LAURA TRUJILLO dijo…

    Espero ser una de las 7 personas en la lista, porque me lo has prometido.
    Saludos

    8 de junio de 2009 12:17 PM

  5. Por tu recomendación busqué el libro virtual y nada… voy a ir a unas cuantas librerías de “lo viejo” que hay por acá, veremos si aparece.

    Te cuento que el concepto “mujer soltera busca…”, me hizo recordar un blog que por acá tuvo mucho éxito que se llama “Ciega a Citas” y que su autora es la escritora Carolina Aguirre. Durante varios meses escribió una ficción a modo de blog en primera persona y cuándo éste se convirtió en libro y próximamente en serie de televisión (Fox le compró los derechos), ella confesó que Lucia G. (la protagonista) no existía y que todo era ficción, cientos de fans se pusieron muy mal y la insultaron por haberles hecho creer que Lucia G. existía y les contaba sus penurias a través de la red.

    Te dejo la dirección http://www.ciegaacitas.com/blog/

    Beso!

  6. Es el mejor libro que he leido en años.
    Me lo regalo mi abuela hace 6 años y me encanto.
    Se lo preste a mis amigas para q lo leyeran por que la verdad vale la pena…. y este años gracias a internet me volvi a comprar otro libro igual a solo $15.
    es genial……. no se lo pierdan si no lo leyeron……
    saludos!

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